LA PRIMERA VEZ SE HACE CON EL NOVIO Y POR AMOR.
RESULTADOS DE LA ENCUESTA COMPLICE.

ALBERTO MONCADA E ISABEL RUIZ

La encuesta que comentamos tiene unas limitaciones obvias. En primer lugar, la muestra es pequeña, han contestado unas quinientas personas, lo cual ratificaría la actitud pudorosa de la mujer ante ciertos temas, aunque la contestación haya sido estimulada con un premio. Por otra parte, refleja el comportamiento de un determinado grupo -las lectoras de COMPLICE- un universo poblacional de chicas entre los veinte y veinticinco años, trabajadoras, urbanas y con un grado relativamente elevado de educación. Su comportamiento sexual, sobre todo en ese primer encuentro, difiere bastante del de sus madres y está ya enmarcado en las costumbres de la España del desarrollo económico, lo cual no siempre es sinónimo de desarrollo informativo, al menos a estos efectos.

Pero, a pesar de sus limitaciones, la encuesta es bastante aleccionadora. En primer lugar ratifica anteriores investigaciones sobre el tema. La encuesta de juventud realizada por el Instituto de la Juventud en 1986, a partir de una muestra nacional, señala, por ejemplo, que el 51 por ciento de las mujeres realizaron por primera vez el coito entre los 16 y los 18 años, y que los hombres son más precoces, puesto que el 22 por ciento de éstos ya lo habían hecho antes de los quince años frente al 12 por ciento de las mujeres. También la mayoría de las mujeres, en la encuesta de la juventud, se iniciaron sexualmente con sus novios, el 63 por ciento, frente a sólo el 27 por ciento de los hombres, que lo hicieron mayoritariamente con amigas. El 9 por ciento de los jóvenes españoles siguen siendo "estrenados" por prostitutas y muy pocos hombres, 2 por ciento, como muy pocas mujeres, 6 por ciento, llegan vírgenes al matrimonio. Por cierto que la encuesta de la Juventud recoge otra encuesta, la de la International Health Foundation, en la que se compara a los españoles con otros europeos para deducir que somos los que tenemos menos actividad sexual, especialmente las mujeres.

La "chica Cómplice" es bastante convencional y escasamente promiscua. Antes de los dieciocho años solamente el ocho por ciento de ellas se habían "estrenado". Entre 18 y 21 años, el 38 por ciento, un 29 por ciento entre veintidós y veinticinco años e incluso un 26 por ciento han esperado más. La mayoría, más del 60 por ciento lo hicieron con su novio ypor amor. Sin embargo, una cierta cantidad de chicas lo hizo por que le apetecía, por buscar nuevas sensaciones e, incluso, aunque pocas, un 5 por ciento, por desprenderse del lastre de la virginidad.

El novio es, pues, el principal iniciador sexual de la "chica Cómplice", aunque esto no significa que sea un iniciador experimentado. La encuesta prueba que, cuando la iniciación se realiza con un ligue ocasional, algo que ocurre en el 39 por ciento de los casos, las chicas los puntúan como mejores amantes. Eso quiere decir que, como sospechábamos tantos, el ligón, además de afición, tiene oficio. La chica, en la mayoría de los casos, compensa su ignorancia con intuición, o dejando hacer al hombre y sólo el 5 por ciento toma la iniciativa en esa primera ocasión, lo cual tiene la ventaja, según la encuesta, de que cuanto más "tigresa" seas, mejor consigues el orgasmo.

El primer encuentro sexual tiene todas las características de espontaneidad, nerviosismo y precipitación de los actos emocionales primarios. En el amor, y ello influye en las consecuencias no deseadas, parece que la planificación ahoga el romanticismo e incluso las ganas. Pero el primer tema importante es el sitio. ¿Dónde hace el amor por primera vez la "chica Cómplice"?. Muy pocas en su propia casa, aún menos en un hotel, el 12 por ciento al aire libre, el 13 por ciento en esa casa que te prestan los amigos, todavía ¡horror!, el 20 por ciento en el coche y la mayoría relativa, un 35 por ciento, accede ir a la casa del chico, con lo cual se confirma aquello de que "si vas a su casa, date por... ". Ello refleja también la forma en que viven las jóvenes españolas. La gran mayoría, el 70 por ciento de las encuestadas, viven aún con sus padres, lo cual no facilita mucho el asunto y sólo el 13 por ciento viven solas o en grupo. De la capital al pueblo sigue habiendo diferencias. En el pueblo hay menos sitios aptos y los encuentros terminan celebrándose al aire libre o en el coche.

Parece que, en general, la primera experiencia es positiva. Más de la mitad de las encuestadas sintieron placer, o incluso el orgasmo, esa primera vez, aunque el 34 por ciento padecieron el dolor de la desvirgación. Aviso. Duele más si se hace en coche. Psicológicamente, la cosa fue aún mejor. El 72 por ciento se sintieron queridas y sólo el 12 por ciento usadas y, ¡atención, psicólogos!, sólo el 16 por ciento tuvieron una cierta sensación de culpabilidad. El chico, en general, se porta bien en ese trance. Casi la mitad de los varones colaboradores del primer encuentro lo hicieron tiernamente, un 40 por ciento incluso recibieron alta calificación y sólo un 12 por ciento fueron unos brutos.

Las "chicas Cómplice", como tantas otras españolas y no españolas, toman pocas precauciones al hacer el amor. A pesar de que la mayoría saben que los niños no vienen de París y que el semen masculino es fecundo, el 30 por ciento no usó ningún anticonceptivo esa primera vez, otro 30 por ciento se fió del preservativo masculino, menos del 10 por ciento tomaba la píldora y casi un 29 por ciento "se bajaron en marcha". Con semejante comportamiento, es milagroso que no se dieran tantos embarazos entre las "chicas COMPLICE" como parece ser ya la regla entre las adolescentes en general. Lo cierto es que, según las respuestas, y suponemos que son sinceras, sólo nacieron seis hijos y se produjeron otros seis abortos, como fruto de esa primera relación sexual de casi quinientas mujeres jóvenes. La mayoría de las encuestadas sostiene que su conocimiento, en esa ocasión, era suficiente para enfrentarse con el asunto y que de estas cosas no hablan con mamá ni con psicólogos u otros asesores sino con la propia pareja, el 38 por ciento, o con amigas, el 36 por ciento. El análisis de este comportamiento resulta un tanto difícil, tanto más cuanto que expertos y responsables insisten en que en España hay graves carencias de información y asistencia a la mujer, especialmente a la joven no casada. Quizás la propia fórmula de esta encuesta favorezca el que la contesten las chicas a las que les ha ido bien. En todo caso, los centros españoles de planificación son más bien escasos y a lo largo y ancho del sistema sanitario hay que confiar más en el buen sentido de los médicos que en una racionalización institucional de esta problemática, como ocurre en otros países. La dificultad del acceso a la píldora por jóvenes no casadas es una de los problemas que más se citan, al respecto. Para terminar, podemos decir, en plan de final feliz, que las "chicas COMPLICE" maduran con la edad, se hacen más cuidadosas, la mayoría incluso olvida aquel primer amor, y disfrutan de su sexualidad más que cuando se iniciaron en ella, aquel famoso día en que descubrieron para lo que sirven los chicos.